¿Qué pasaría si pudiéramos utilizar el máximo potencial de nuestro cerebro? Probablemente habría menos guerras, hambruna y también no existiría la falta energía. Es muy probable que todos los seres humanos actuaríamos en armonía y paz, protegiéndonos los unos a los otros. Sabríamos más cosas, a la vez que podríamos aplicar los conocimientos de mejor forma. Algo de aquello experimenta George Malley (John Travolta), un mecánico totalmente anónimo que vive en un pueblo en donde es apreciado por todos. La noche en que celebra su cumpleaños experimenta un cambio, uno profundo y sin explicación que finalmente impactará en el mundo que le rodea.

Fenómeno es la historia de un milagro o más bien la idea de una posibilidad que va más allá del entendimiento. George Malley comienza a comprender la profundidad del ser humano, en especial su humanidad. También lee cientos de libros en cuestión de semanas y comienza a realizar experimentos avanzados en torno a la generación de nuevas fuentes de energía. Es un hombre común al que se le revelan poderes que probablemente han estado ocultos muy dentro de nuestra mente, entre ellos, la telequinesis. Sin embargo, sus habilidades y capacidad de percepción también producen miedo, incredulidad y distancia de parte de personas que no pueden comprender lo que están viendo o escuchando. Finalmente, Malley pasa a ser un hombre cuyos poderes lo van dejando solo, con apenas el anhelo de un amor casi imposible en Lace (Kyre Sedgwick), una madre soltera desconfiada de los hombres.

Estamos ante un filme que se sustenta principalmente en una de las mejores interpretaciones de John Travolta, quien dos años antes del estreno del filme tuvo un merecido comeback gracias a Pulp Fiction (1994) de Quentin Tarantino. El protagonista de Grease (1978) deslumbró a fines de la década de los años 70 por dicha obra y también por Fiebre de Sábado por la Noche (1977). Rápidamente se transformó en un ícono de la cultura popular, si bien los años ochenta no lo trataron muy bien producto de proyectos poco exitosos como Sobreviviendo (1983) de Sylvester Stallone y Perfección (1985) junto a Jamie Lee Curtis. Ahora bien, en 1981 realizó su mejor trabajo al interpretar a un sonidista de películas B que se ve envuelto en una conspiración política. Aquella película se llamó Estallido Mortal (Blow Out) de Brian De Palma, obra que fue un fracaso en la taquilla, pero que sin duda fue una de las mejores películas de los años ochenta. Personalmente, aquel filme es una de las mejores historias sobre el cine, el suspenso y el sentimiento de absoluta pérdida.

Lo cierto es que Travolta hizo películas muy dispares en los años ochenta y principios de los años 90, entre ellos la trilogía de Mira quién Habla. Fue una suerte que Tarantino haya decidido rescatarlo, lo que le permitió estar por más de una década en la lista de los actores A de Hollywood, con éxitos de taquilla como Face Off(1997) y otras películas muy estimables como Una Acción Civil (1998). Sin embargo, en los últimos diez años de su vida artística ha vuelto a dar tumbos en contextos audiovisuales que tienen un cierto paralelismo con los filmes que filmó Bruce Willis antes de su enfermedad o bien con las experiencias cinematográficas que ha tenido Nicolas Cage durante el siglo XXI. Más allá de los altos y bajos, Travolta cuando está inspirado es un actor competente y creíble, una realidad que fue reconocida por el Festival de Cannes al otorgarle la Palma de Oro a la trayectoria.

Volviendo a su trabajo en Fenómeno, y de la mano del cineasta Jon Turteltaub (Mientras Dormías, The Kid), podemos observar a un Travolta contenido y cómodo con el material que tiene entre manos, y cuya historia también tiene un cierto paralelismo con algunas creencias de la cienciología, el polémico culto religioso al que Travolta pertenece desde 1975 y que también lo alentó a protagonizar Battlefield Earth, basada en la novela homónima de L. Ron Hubbard y que hasta el día de hoy se considera como una de las peores películas de la historia. Más allá de dicho estrepitoso fracaso, Fenómeno es una de sus buenas películas, ya que transmite mensajes sobre la condición humana, su fragilidad y todo su potencial. El filme también destaca por su popular banda sonora, la que incluye el éxito Change the World de Eric Clapton, además del score compuesto por Thomas Newman y la hermosa fotografía de Phedon Papamichael (Nebraska, Walk the Line).

Fenómeno es el testimonio de un filme noventero con una buena historia entre manos, sin la deshumanización de las redes sociales y con un mensaje claro sobre la relevancia en torno a las conexiones entre las personas. También es John Travolta inspirado, seguro y empoderado en la gran pantalla, recordándonos su talento, credibilidad y una capacidad única para representar a personas comunes y corrientes en medio de una situación extraordinaria, pero siempre con humanidad y mucha empatía.

Título original: Phenomenon (También conocida como Fenómeno) / Director: Jon Turteltaub / Intérpretes: John Travolta, Kyra Sedgwick, Forest Whitaker, Robert Duvall, Jeffrey DeMunn, Tony Genero, Bruce A. Young  y Brent Spiner / Año: 1996.