Once películas dirigió el cineasta Hal Ashby, quien falleció a los 59 años y luego de una carrera que incluyó una exitosa carrera como editor bajo las órdenes de nombres como Norman Jewison, obteniendo el Oscar al Mejor Montajista con Al Calor de la Noche. Los colaboradores de Ashby lo definen como un hombre amable, cercano, muy creativo y también un rebelde de los círculos cinematográficos de Hollywood. Sus intereses siempre se relacionaron con la contracultura, además de una crítica hacia el establishment estadounidense desde el humor y la ironía. Filmes como The Last Detail, Harold and Maude y Shampoo se burlaron de los convencionalismos, a la vez que concitaron la atención de una audiencia desmoralizada tanto por la Guerra de Vietnam como de la política. Todos estos elementos posicionaron a Ashby como uno de los grandes representantes del movimiento Nuevo Hollywood, y cuyas obras incluyeron la adaptación al cine de la novela Desde el Jardín del escritor Jerzy Kosiński, con el protagónico de Peter Sellers.

En esta crítica quiero centrarme en 8 Millones de Maneras de Morir, su última película como director en medio de los años ochenta. El filme es la historia del ex detective Matthew Scudder (Jeff Bridges), un hombre alcohólico que se enreda en una historia que incluye prostitutas de alto nivel y criminales de diverso calibre. Estamos ante una suerte de Neo-noir en torno a engaños, traiciones y sospechas que involucran a las actrices Rosanna Arquette y Alexandra Paul, además de un notable Andy Garcia, quien interpreta a un gánster latino ambicioso y violento. En su conjunto, la película se presenta como un relato bastante convencional con los colores, moda, automóviles y excesos de los años ochenta. Sin embargo, hay algo en esta obra que la hace única, un deleite visual que permite apreciar la dirección de actores de Hal Ashby, así como cierta cadencia en sus escenas y en los duelos interpretativos entre Bridges y Garcia. Ahora bien, quizá este es el filme más impersonal de los que dirigió Ashby, a quien lo apartaron del corte final de la película. Aquel hecho, según entrevistas a los actores de la película, impactaron en el ánimo del cineasta, a la vez que implicó el término de una carrera audiovisual de manera bastante injusta.

Lo cierto es que 8 Millones de Maneras de Morir es una obra bastante entretenida, con interesantes actuaciones y algunas escenas muy bien logradas, en particular la de un tiroteo que transcurre en un enorme hangar de un muelle. La escena en cuestión es un ejercicio de absoluta tensión, cuyo realismo y extensión es poco común ante la artificialidad del cine de los años ochenta. Hay diálogos que hablan de la búsqueda de redención, de rabia y de cierto nihilismo propio de la época, en especial, en la figura de aquella musa que fue en su momento la hermosa Rosanna Arquette. Hay momentos en la película que son de gran intensidad visual, pero que después se desvanecen, lo que podría deberse a la falta de control creativo de Ashby, ya que el guion tuvo diversas reescrituras. En una entrevista la actriz Alexandra Paul (Christine), quien interpretó a Sunny, señaló que el primer guion de la película era muy distinto a lo que se vio en pantalla. Aun así, 8 Millones de Maneras de Morir es uno de los secretos mejor guardados de los años ochenta, un estatus en el que también ha reparado Quentin Tarantino en varias oportunidades definiendo a dicha obra como una de sus favoritas de la época.

Otros elementos que son parte del atractivo de la película es Matthew Scudder, personaje ficticio creado por el escritor Lawrence Block a lo largo de varias novelas. Su adaptación al cine se produjo no sólo gracias a Hal Ashby, sino también a Oliver Stone en su calidad de guionista del filme. Jeff Bridges no ha sido el único actor en interpretar a Scudder, ya que Liam Nesson lo hizo en el filme Un Paseo por las Tumbas.

8 Millones de Maneras de Morir fue la despedida del cine de Hal Ashby, un nombre importante en la escena audiovisual mundial de los años 70. Sus obras han influido en cineastas contemporáneos como Wes Anderson, Noah Baumbach y Alexander Payne. Desde mi perspectiva, creo que es esencial conocer su trabajo, su estilo e intereses. Cada una de sus películas me ha causado un enorme impacto porque he sido testigo de historias transgresoras que se caracterizan por la naturalidad de sus protagonistas. El cine de Ashby es el valor de lo genuino a partir del punto de vista de un autor que amaba el cine. 8 Millones de Maneras de Morir no es su mejor película, pero de cualquier forma estamos ante una obra sobresaliente que captura la atención del espectador desde sus primeros minutos.

Título original: 8 Millions Ways to Die (8 Millones de Maneras de Morir / Morir mil Veces) / Director: Hal Ashby / Intérpretes: Jeff Bridges, Rosanna Arquette, Alexandra Paul, Andy García, Randy Brooks y Lisa Sloan / Año: 1986.