Timothée Chalamet es el actor del momento. Su meteórica carrera en cine ha llamado la atención por su histrionismo y capacidades interpretativas. Algunos lo consideran el nuevo Leonardo DiCaprio con quien coincidió en No Miren Arriba. Ahora bien, lo cierto es que el protagonista de Call Me by Your Name tiene un estilo propio. Se caracteriza por su intensidad y por haber abordado roles atrevidos en la nueva franquicia de Dune y en Un Completo Desconocido (en donde encarnó a Bob Dylan). Hoy lo vemos en Marty Supremo, alcanzando una mayor madurez como intérprete y su tercera nominación al Oscar como Mejor Actor. El filme es el debut en solitario del cineasta Josh Safdie, quien obtuvo notoriedad junto a su hermano Benny Safdie por películas como Good Time y Diamantes en Bruto.

Marty Supremo es la historia de Marty Mauser, un joven judío que en la década de los años 50 sueña con trascender en el mundo del tenis de mesa. Estados Unidos vive el pináculo del american way of life, si bien Marty no tiene dinero y menos sponsors que avalen su proyecto. Lo que sí tiene Marty es determinación y mucha. No duda en embaucar, robar e inventar historias para conseguir lo que quiere. En su mente es un oportunista que persigue el sueño americano para que, por lo menos una vez, su nombre valga algo. Es el mejor jugando tenis de mesa, pero también es rápido con las palabras. Todo lo anterior le permite llegar a Inglaterra para competir en el Campeonato Mundial de Tenis de Mesa. En dicho lugar se le abrirán nuevas posibilidades, si bien en su barrio sigue siendo parte del último escalafón social. Independiente de aquello, no desiste en su sueño, aunque éste tenga que concretarse en una presentación trivial organizada por una marca. Es Marty Mauser contra el mundo, el cual será usado y aprovechado por él en cualquier momento o circunstancia.

Josh Safdie dota de energía a su Marty Mauser, quien vive al límite (al igual que el protagonista de Diamantes en Bruto). El filme es una analogía del sueño americano y de cómo éste suele ser esquivo para muchos. La película habla de superación, de diferencias de clases sociales, del hartazgo de un hombre con talento con pocas posibilidades, y también de una sociedad en la que cada hombre y mujer desea una tajada de fama, reconocimiento y trascendencia. A ello se suma que Marty es un luchador solitario. Casi nadie estará ahí para jugársela por él salvo su amiga de toda la vida. Parece poco, si bien en el mundo de Marty es bastante, aunque no logre identificarlo al principio. Marty Supremo es la ferocidad de quien prospera teniendo que ajustarse a los reglamentos y exigencias de otros. Sin embargo, en un soberbio momento Marty se sale con la suya. Logra su cometido para después volver a ser un anónimo más que vive en una gran ciudad.

Marty Supremo es puro cine en torno a escenas bien planteadas y con música contemporánea. Se agradece escuchar a New Order y a Tears for Fears rompiendo con el clasicismo estructural de los biopic, así como la incorporación del cineasta Abel Ferrara (Teniente Corrupto, El Rey de Nueva York) en un rol secundario, y que es un claro guiño al cine independiente. Estamos ante una película que se inspira libremente en la historia de Marty Reisman, célebre campeón de tenis de mesa, conduciendo al público a un análisis sobre el exitismo, y también a las brutalidades que a veces se tienen que poner en marcha para alcanzarlo. Es una historia que destila rabia de parte de su protagonista en permanente movimiento y con la labia necesaria para lograr su objetivo. El filme es la determinación en estado de gracia, independiente de que se produzcan pérdidas y tristezas. Timothée Chalamet está impresionante en su rol, olvidándonos de él como actor, algo que pocos intérpretes son capaces de hacer. Desde otra perspectiva muestra el talento de los hermanos Safdie, teniendo a Josh como el alumno más aventajado. Es curioso que la ex dupla de cineastas haya debutado, cada uno, con historias sobre deportistas y el sueño americano. The Smashing Machine de Benny Safdie está bien realizada con un notable Dwayne Johnson. Sin embargo, el resultado es una película casi anecdótica que no va a ninguna parte. En cambio, el Marty Supremo de Josh Safdie es una experiencia arrolladora y con múltiples significados en torno al talento, el éxito y la necesidad de trascender, aunque aquello solo se materialice en gran momento. Mención aparte para Gwyneth Paltrow, quien retorna al cine con fuerza después de varios años de inactividad.

Título original: Marty Supreme (Marty Supremo) / Director: Josh Safdie / Intérpretes: Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Odessa A´zion, Luke Manley, Fran Drescher, Sandra Bernhard y Abel Ferrara.